Cuando eres extranjero pero de un país que todo el mundo "conoce", como es Espagna, a todo el mundo le invade una repentina curiosidad por saber cosas "típicas" sobre tu país, o lo que es aún peor, todos pretenden demostrar lo mucho que saben sobre la cultura y el modo de vida espagnoles. Ya se sabe, una semanita en Lloret de Mar como viaje de fin de curso proporciona la cultura suficiente para escribir una tesis doctoral sobre el modus vivendi del macho espagnol.
Indagando en las conversaciones con mis compagneros de Universidad, he llegado a hacerme una idea aproximada de la imagen que Espagna proyecta en el extranjero. La conclusión es muy triste, es alarmante. El conocimiento es... prácticamente nulo. Para empezar, la cultura general sobre Espagna es más que escasa. Desde escuchar cosas como que Espagna es un desierto plano, uniforme y sin altitud alguna sobre el nivel del mar, rodeado de costas paradisíacas, hasta tener que soportar comentarios sobre los espagnoles y nuestras ropas de cuero pegadas al cuerpo a pesar del calor, nuestras famosas enchiladas, primas de la paella, por supuesto, y nuestra continua convivencia con el ganado vacuno, bravo, cómo no, similar al toro de Osborno..., ya he tenido suficiente disgusto para una temporada. El cacao mental es semejante al de Misión Imposible (creo que II): "curiosa forma de honrar a su Dios, quemando santos", con esa mezcla entre las fallas valencianas y las procesiones andaluzas de semana santa. No nos engagnemos, Spain is different, queramos o no, y no va a ser fácil conseguir que se nos vea como un país europeo "civilizado". De momento, sólo somos un buen destino turístico, sólo por el buen tiempo y por El Prado, y la cuna de artistas como Picasso o Gaudí.
-Cuántas ciudades espagnolas conoces?
- Madrid, Barcelona, Sevilla..., Valencia,......, Bilbao..........?
(Yo ya he renunciado a dar explicaciones de dónde está Valladolid.)
-De dónde eres?
-De cerca de Madrid.

En las películas americanas este tipo de locales siempre aparecen como lugares de encuentro, de nacimiento de una amistad como fruto de la casualidad, de punto de contacto para los vecinos que no se conocen. No sé si yo he tenido mala suerte o mi caso es el más normal. La lavandería que tengo cerca de casa, en la calle paralela a la mía, siempre está vacía. La gente deja su ropa allí y se va. Nadie se queda esperando mientras lee el periódico o escucha música, nadie habla con nadie a no ser que tu máquina no funcione. 













servicios (striptease y algo más). Me recuerda considerablemente al ambiente que se respira en el Barrio Rojo de Amsterdam, a excepción de los coffeshops, claro. Del mismo modo, no son zonas por donde se pueda caminar sola, de noche, sin entender nada y con cara de perdida. No es peligroso, pero hay que conocerse algunos rincones oscuros por los que es mejor no pasar. 

















