skip to main |
skip to sidebar
I was talking long time in Hamburg about my idea to look for a job just when I arrive in Spain.
Finally, when I had no hopes, I found two jobs in the same day.
This is the promenade, croosing the center of my city, that I should make from one job to the other.
One of this jobs was making baguettes and pizzas, in the typical establishment in the middle of many bars and discos, so the time to open was from 19:00 until 06:00. Yes, I know, 11 hours, and without a chair to sit and any break. Even without a toilette! And we were working with the ovens for the bread, so the temperature was about 40 ºC.
This job was just behind this church.
The other job was in the fairground of my city, in the terrace of a restaurant. The job was only for some hours, from 13:00 until 17:00, but the quality of the work was worse than owful and my bosses were not the best. At least some of my partners were really great.


The conclusion is that from wednesday until sunday I was working 14/15 hours per day, and now I'm tired. And the money is not so much, shit!!!!
Yesterday night I was taking the dinner with Chema (finally together) in the dönner of Cantarranas, my favourite area for bars and more. The music there was so great!
I was remembering Andi very much. Oha, so much things to do together...!
La noche entre el 22 y el 23 de Agosto fue mi última noche en Hamburgo, mi última noche en Alemania, la última noche de muchas historias... Aún bastante herida por mi anterior última noche, aquella eterna despedida de Andi, me enfrentaba al adiós definitivo a una forma de vida.



Hastiada de tanto llorar y sufrir, decidí acortar el tiempo con una última noche de cachondeo, de igual forma que dediqué aquella última noche con Andi, hacía ya más de tres semanas. Si hay que irse de un sitio, al menos disfrutar de algo representativo de mi estancia allí. Nada mejor que una fiesta en el bar de siempre, con los buenos amigos de siempre y bailando, como siempre. Eso sí, había que darle un toque personal y debo agradecer a William y a Fernanda que me permitieran atormentar al resto del local con mi "satánica música": Tanzwut, In Extremo, Subway to Sally,... , simplemente genial. Eché de menos a Andi más que nunca. Me sentí más sola y más pequeña que nunca, no sé si alguien lo notaba.
(...)
Me dejó buen sabor de boca el hecho de bailar con ese alemanazo enorme que
siempre me gustó, no recuerdo su nombre, para mí el "vikingo-punk". Fue una lástima haber entablado conversación por primera vez tan tarde. Estoy segura de que nos hubiéramos entendido bien. En fin, otra vez será. Al fin y al cabo, Hamburgo es la ciudad de las coincidencias para mí.
Bueno..., se acabó la música, se acabó el baile, se acabó la conversación. William, Fernanda y yo jugamos un billar a tres bandas, a ver qué salía de aquello, pero el billar nunca ha sido mi fuerte, y mucho menos a tres bandas...
(...)
Despedida y cierre.
Carreras. Cerrar maletas.
Carreras. Estación de tren. Esperar. Sueño.
Ufff... Más carreras. Qué largo es el tren.
Ahora 5 horas hasta Bonn.
No me tengo. Qué sueño. Qué cansancio.
Adiós.
Qué pena.
Adiós.
(Continuará??????)
Éste es el aspecto de la WG después de nuestro duro trabajo. Algunos detalles aún están sin rematar, pero en general el aspecto ha mejorado infinitamente.
Las paredes de los baños, justo enfrente del antiguo cuarto de Andi, ahora de Marco, las hemos pintado de azul intenso. Para que el pasillo fuera un poco combiando, también pintamos del mismo azul las jambas de las puertas.
Los dos distintos tonos de verde los hemos usado en el living-room, jugando con la oscuridad o claridad de las distintas paredes.




La pared de la ventana la hemos pintado de verde oscuro, para que la luz resalte más. Al atardecer se puede ver el cielo azul intenso a través de los cristales, de forma que los colores del pasillo estám presentes de manera natural en esta habitación.



Por el contrario, la pared opuesta la hemos pintado de verde claro, para darle más luminosidad a la habitación. Cuando la luz del sol se refleja en la pared, toda la habitación adquiere una tonalidad verdosa muy agradable.
Hemos añadido algunos detalles oscuros para remarcar el contraste de oscuros y claros. Y a eso le añadimos la idea de decorar algunos rincones con plantas naturales, el comedor adquiere un aspecto mucho más habitable. Los que lo conocieron, apreciarán la diferencia. Los que no, deberán creerme...
Por fin, después de muchos intentos de reunión, decidimos ponernos manos a la obra para limpiar y pintar la WG. La determinación la tomamos Pacha y yo, junto con Addam, el amigo de Omar, que siempre ha pasado mucho tiempo viviendo allí de huésped, como yo. El resto de inquilinos, en general, no mostraron demasiado interés por el asunto, a excepción de Omar y William, que aportaron sus ideas, pero que realmente trabajaron más bien poco.
El trabajo mínimo consistía en una limpieza general, con varias capas de pintura blanca en el pasillo y el cuarto de estar. Digo varias capas, porque la mierda acumulada en las pareces era considerable, además de la horrorosa decoración preexistente, triangulitos marrones y un enorme corazón rojo con 2006 escrito en rosa, regalo de despedida de nuestra querida Victoria.
Aparte de mucho trabajo, tuvimos muy buenos momentos de diversión, con alguna que otra ida de olla de Addam, que pretendía ser Picasso, aunque demostró mucha menos genialidad.
La segunda parte del trabajo consistió en la decoración y embellecimiento de la WG. Con una limitada selección de colores, los restos de pintura de una amiga, intentamos combinarlos de la mejor manera posible, pintando con verdes algunas partes del saloncito y con azules los marcos de las puertas y las paredes de los baños.
El resultado podréis verlo en el próximo post.
Por fin he conseguido no olvidarme la cámara de fotos cuando voy al Feuerschiff. Ahora en verano los conciertos se hacen en la cubierta, pero durante todo el invierno se hacían en el interior. Te sentías como en un submarino, todo lleno de tuberías y escaleras. Ahora, en la cubierta, no difiere tanto de estar en una terraza, con la diferencia de que a veces se balancea, jeje.
Últimamente no he conseguido nunca ir a solas con Andi, porque por el camino siempre nos hemos encontrado con algún compañero de la wohnheim, la mayoría de ellos erasmus como yo. En ese sentido, el Feuerschiff me recuerda al Tío Molonio, lugar de encuentro de todos los erasmus de Valladolid, después del odioso Sotabanco, claro.
La última vez que he estado allí con Andi, aprovechamos la ocasión para reunirnos Matze y su novia, Bea, los dos estudiantes erasmus turcos que conocemos, Andi y yo.
Por supuesto, para Andi y Matze era la oportunidad perfecta para pedir ayuda e información sobre Estambul. El chico turco, que nunca recuerdo su nombre porque es impronunciable, iba a permanecer en Hamburgo durante todo el mes de agosto, así que Andi y Matze podían quedarse a vivir en su cuarto durante el curso de turco. Toda una suerte, la verdad.
Mientras ellos hablaban "de negocios", la chica turca y yo nos dedicábamos a marujear y a buscar chicos guapos para entreternos la vista. Conseguimos "ligarnos" a un chico bastante majo, que me tiró los trastos abiertamente delante de Andi. Andi mostró su común indiferencia ante estas cosas. De verdad, los alemanes no tienen sangre en las venas para según que cuestiones...