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Una visita de los amigos siempre es un buen momento para pasear por la ciudad. Justo en estos dias ha salido el sol y Hamburgo empieza a ser una ciudad calida y algo mas acogedora. Sus calles ya me son familiares y he dejado de perderme cada cinco minutos.
Aunque la visita me ha pillado en un mal momento, cargada de proyectos de mi nueva facultad HAW y con un humor de perros, espero que Armando, Pili y Nuria hayan disfrutado un poco de la visita. La verdad es que no les he visto muy entusiasmados. Me gustaria pensar que se debia al cansancio. Recion llegados de Londres y descolocados por tanto viaje, llegaron a Hamburgo con el tiempo justo para visitar lo basico, ya que lo que de verdad les motiva es la visita de Berlin. Cada vez tengo mas la sensacion de estar en una ciudad totalmente desconocida, pero bueno...
Armando se habia preparado a conciencia una lista de edificios imprescindibles en Berlin, pero no se habia parado a pensar que Hamburgo tambien tenia cosas que ver, asi que yo me encargue de guiar la visita, y como anfitriona intente dar lo mejor de la ciudad. De hecho algunas de las fotos son esplendidas. Tengo que decir que estas son las imagenes tomadas con la camara de Armando. Si coloco tambien las mias, este post seria interminable.
Como no, empezamos por la visita del centro. Desde la estacion de trenes hasta el ayuntamiento no hay mas de 10 minutos de paseo. La calle que une estos dos puntos es la Mönckebergstrasse, que es el equivalente a la calle Santiago de Valladolid, es decir, la calle para shopping y de ir de paseo. Armando se puso a tirar fotos de las tiendas. Como no, no podia faltar Zara.
Con tanto escaparate y tanta locaza por la calle, casi no podiamos ver los edificios, que en general son bastante dignos. Algunos singulares,como el anterior, que no pasan desapercibidos, otros mas normales envuelven con su tejido las torres de las iglesias y del ayuntamiento. Me gusta que los ayuntamientos aqui en Alemania compitan con sus torres contra las iglesias, en una pelea por simbolizar el poder de la ciudad. Esta claro quien gana, el PODER CIVIL sobre el religioso. A ver si aprendemos...
Llegados a la plaza del Rathaus, ya se habian hecho a la idea de que Hamburgo no era una ciudad monumental. La verdad es que no lo es, pero tiene otros muchos encantos. Sinceramente, a mi cada dia me gusta mas, sobre todo los dias que sale un poquito el sol. La ciudad cambia de color y de ritmo, revive.
Los reflejos de los canales se hacen mas fuertes y las calles se llenan de gente ociosa. Donde haya un parque, un poco de agua o una escalera, veras a gente intentando tomar el sol como desesperados. La verdad es que la mayor parte de los alemanes estan mas morenos que yo, con diferencia.
Al pasar del Alstadt al Neustadt se nota algun ligero cambio en los edificios, aunque muy poco. A pesar de llamarse ciudad nueva, no es mas que la mitad del centro historico, puede que el equivalente a los arrabales medievales, pero no estoy segura.
De camino a la Iglesia de San Miguel, Nuria encontro esta escultura y se sintio identificada. Esta muy graciosa.
Caminando llegamos hasta Saint Michelis, la iglesia barroca mas importante del norte de Europa. Yo ya la habia visto con mi hermana Rut, por fuera, y no me habia parecido nada del otro mundo. Pero esta vez entramos y la verdad es que merecio la pena. El interior es impresionante, claramente disegnada a modo de teatro, espectacular...
Aqui esta Armando con una super campana que pertenecio a la iglesia...
A la salida de la iglesia nos encontramos con un parque-paseo bastante agradable. Presidiendo el parque se encuentra un inmenso edificio moderno, claro ejemplo de "arquitectura-barco", no solo en las formas sino en los materiales. El edificio me gusta, aunque sus dimensiones son un poco exageradas.
El edificio me gusta, aunque sus dimensiones son un poco exageradas.
No nos paramos a descansar del paseo, aunque pensabamos coger el metro para cambiar de area. No sabia si llevarles a Altona o a Landungsbrucken, al final decidimos continuar caminando tras la parada de Baumwal.
Estuvimos paseando a la orilla del Elba y bailando el pasadoble "Que viva Espagna", muy autenticos nosotros... Nos volvimos a adentrar en el centro de la ciudad y visitas la callejuela que conserva los edificios mas antiguos de la ciudad. En esta zona, la ciudad realmente explica por que en un tiempo se la conocia como "la Venezia del norte".
La ultima vez que estuve en estos canales fue con Rubio y Elena, creo, ya no me acuerdo, la verdad. Todo estaba congelado y se podia patinar sobre los canales. Ahora...
Al salir de estos canales tan chulos nos tomamos un cafe de muerte en un restaurante italiano. Nada mas entrar se dirigieron a nosotros en italiano, asi que les respondi en italiano, nada de aleman o ingles... La cagna.
Nos dirigimos hacia Saint Nikolai, mi torre preferida de Hamburgo, aunque este dia la luz no le hacia justicia. En otras ocasiones estaba mas impresionante.
Rodeando la Iglesia de Santa Katherina, llegamos otra vez a la orilla del Elba, justo en frente de uno de los puentes que conduce a la Speicherstadt.
Se trata de la zona de carga y descarga del puerto, una serie de canales paralelos con edificios comerciales y de almacenamiento, algunos de ellos se tratan de replicas a escala de los originales, destruidos en la Segunda Guerra Mundial, y otros de ellos son modernos, aunque intentan respetar la atmosfera original.
Se trata de una de las zonas mas caras de la ciudad. La verdad es que hay motivo, porque se trata sin duda de un lugar privilegiado. Personalmente, es una de mis zonas favoritas de la ciudad.
Desde el puente contrario que nos conducia de nuevo al centro pudimos disfrutar de estas marvillosas vistas.
Por ejemplo, aqui tuvimos la fortuna de poder fotografiar las torres mas importantes de la zona, Santa Katherina, Saint Nikolai y Saint Michelis son las tres iglesias, y los dos edificios modernos pertenecen a las editoriales mas importantes del pais, una de ellas es Der Speigel, la otra no se...
Tras cruzar el puente por fin llegamos al lugar mas esperado por Armando: LA CHILE HAUS.
La verdad es que el edificio merece la fama que tiene. En estilo expresionista, disegnado por Fritz Höger y siguiendo las corrientes que defendian la artesania frente a la creciente oferta de productos industriales. El resultado es evidente: un edificio de una calidad altisima.
He puesto estas fotos para hacer aun mas claro el paralelismo entre la forma del edificio y el aguila que ostenta como emblema.
Se trara de un edificio enorme, agujereado por distintos patios interiores, bastante amplios por cierto.
El edificio posee una de las mejores entradas que he visto en mi vida...
..., unas escaleras de ojo triangular fascinantes...
... y unos interiores que cuidan hasta el menor detalle.
Acabamos de nuevo en la estacion, el punto de partida y de llegada, fundamental para coger el tren que nos lleva a mi casa.
Sin duda, lo mejor que me llevo de Italia es la gente que he conocido alli (sin olvidar a la gente que ya conocia y que por fin volvi a ver, como Patricia).
El viaje me sirvio para reforzar mi reciente amistad con Cri, que se porto como buena anfitriona y guia turistica de Milan. Juntas fuimos a ver el Castello, la Piazza del Duomo, el Parque Vallentino y la Triennale.
Ademas tuvimos muchas muchas conversaciones de "marujeo", que buena falta me hacia en esos momentos, en los que llevaba tres semanas sin ver a Andi.
Ademas Cri me presento a sus compagneras de piso, con las que fuimos a cenar y a tomar algo. Pero la noche que me senti mas agusto fue la ultima, cuando salimos con las amistades de Cri: Giordano, una pareja muy maja, Gloria y Giorgio.
Este chico estuvo hablando conmigo largo y tendido. En breve me cayo muy bien, me parecio muy interesante.

Por supuesto, Giordano fue la sensacion de la noche. Es un encanto, habla despacito y parece que en cualquier momento se va a quedar dormido. Creo que ahora esta por Holanda o algun sitio asi. Espero que volvamos a encontrarnos algun dia.
Le di la direccion de correo de Patricia, a ver si se conocian y hacian buenas migas. Patricia estaba deseando encontrarse un buen italiano que le diera clases de lengua...
Ademas, al dia siguiente acompagno a Cri la Estacion Central a despedirme. Todo un detalle, me encanto.
Por supuesto no puedo olvidarme de Gloria. A Gloria ya la habia conocido una semana antes, cuando estuve en Milano de pasada para ir a Torino. Aquella primera noche yo estaba muy nerviosa (iba a conocer a la ex-novia de Andi), pero con una cervecita todo fue genial.
Ya en nuestro segundo encuentro las dos estabamos mas relajadas y lo pasamos muy bien. Hay que reconocer que la chica es muy maja, esta muy loca (pero con Andi pego mas yo, eso ante todo, jeje).
Tambien conoci a Giorgio, pero estaba tan borracho que no pude saber si era majo, o no, gracioso, o no,...
Y no puedo olvidar en mi .ista de cosas buenas de Italia EL CAFE. Sera que en comparacion con el cafe aleman, cualquier cosa es buena? sera que he perdido el gusto? o sera bueno de verdad?
Tendre que volver para averiguarlo, cuando haya olvidado el regustillo a toilette-wasser que tiene el cafe aleman...
Lo bueno de ir a Italia han sido varias cosas. En primer lugar, un viaje a Italia es siempre una alegría. La emoción aumenta cuando se trata de la primera vez que se visita un país tan lleno de historia, de arquitectura, de diseño, de vida...
En segundo lugar, en mi caso, se trataba de tomarse unas vacaciones con aire mediterráneo para oxigenarme después de llevar 3 meses seguidos sufriendo el duro invierno de Hamburgo. Ha sido una gozada descubrir temperaturas primaverales y poder llevar manga corta de nuevo. Adiós al abrigo y a la bufanda, al menos por unos días.
En tercer lugar, ha sido una suerte conocer a Cri, conectar con ella de esa manera y tener la oportunidad de quedar con ella en tan corto plazo. Ha sido una oportunidad genial para hacernos más amigas y conocer juntas Milano.
En cuarto lugar, y no por eso menos importante, he podido reencontrarme con Patricia. De hecho, visitar a Patricia era el motivo principal de mi viaje. Somos amigas desde hace muchos muchos años, unos 20 años. Ahora mismo puedo decir abiertamente que ella es la amiga que más tiempo he conservado, junto con Sandra. Nuestra relación es muy peculiar, porque nos conocemos mucho y bien, porque nos hemos visto crecer y evolucionar, porque conocemos a nuestras familias y nuestras circunstancias, nuestros defectos y nuestras virtudes. Debido al ritmo de vida que llevamos, cada vez nos vemos con menos frecuencia, aunque últimamente estamos intentando recuperar un contacto más próximo. En esta línea planeamos el viaje, aprovechando que ambas disfrutamos de una beca erasmus se trataba de una oportunidad muy buena para vernos y hacer algo diferente juntas.
Así que cuando fui a verla a Torino hicimos un montón de cosas juntas: pasear con sus amigos erasmus por Torino, una escapada a Avigliana, un pequeño pueblo de montaña, y una súper escapada a Venecia, con parada en Verona, que fue lo mejor del viaje. En Venecia pasamos dos muy buenos días, recorriendo esa ciudad laberíntica, de día y de noche, durmiendo acurrucadas en un hostal, cuatro personas en una cama para ahorrar dinero, je, recorriendo en góndola el gran canal y viendo mil iglesias y una más. Fue un viaje excepcional.









La variaciones de la sensibilidad vital que son decisivas en historia se presentan bajo la forma de generación. Una generación no es un puñado de hombres egregios, ni simplemente una masa: es como un nuevo cuerpo social íntegro, con su minoría selecta y su muchedumbre, que ha sido lanzado sobre el ámbito de la existencia con una trayectoria vital determinada. La generación, compromiso dinámico entre masa e individuo, es el concepto más importante de la historia, y, por decirlo así, el gozne sobre que ésta ejecuta sus movimientos. (Ortega y Gasset. La idea de las generaciones.)
Echando un vistazo a mis últimos posts, he caído en la cuenta de cuál es el problema de fondo que los recorre transversalmente. A veces pensamos y escribimos de forma fragmentaria, sin si quiera vislumbrar el trasfondo de la cuestión. Tras la lectura de unos ensayos de Ortega y Gasset y unos momentos de reflexión he reconocido el elemento común. En este caso la cuestión es mi generación. O mejor dicho, los aspectos de mi generación que me resultan ajenos o erróneos.
Habría que empezar definiendo los límites de mi generación. Ya no somos la generación JASP (joven aunque sobradamente preparado o puteado, según versiones). Tampoco pertenezco a la generación LOGSE, aunque camine en paralelo a sus primeros esperpentos. Entonces, ¿cuáles son los rasgos comunes a mis coetáneos?
Somos la generación que ha nacido en los albores de la democracia; que ha mamado los tiempos del CAMBIO y del CORRUPSPOE; que se ha creído que España iba bien; que ha terminado diciendo NUNCA MAIS y NO A LA GUERRA; que vota la constitución europea mientras celebra el 25 aniversario de una constitución española que no ha leido; que celebra los treinta años de la monarquía mientras nos presentan a la infanta Leonor; que se une para poner flores en la estación de Atocha y se separa para definir la palabra Nación; que piensa que la palabra ESTATUT no tiene traducción al castellano,...
Somos la generación educada con Barrio Sésamo y la Bola de Cristal; pervertida con los Vigilantes de la playa y las Mama-Chicho; aturdida con Farmacia de Guardia y Médico de familia; condenada a la eterna adolescencia con Al salir de clase y Los Serrano; definitivamente machacada por Gran Hermano, Operación Triunfo y similares; desquiciada por Crónicas Marcianas y Salas rosas diversas; que asocia series de calidad a series americanas; que reclama una televisión de calidad que no quiere ver,...
Somos la generación en que los que quieren ser distintos se autoproclaman FRIKIS; los que quieren compartir un hobby organizan unas jornadas; tan lisiada socialmente que para hacer amigos o conservarlos usamos los chats y el messenger; tan aislada que nos comunicamos a través de foros y blogs; la generación de las series FLASH y el zipeado; individuos pegados a un teléfono móvil de por vida,...
Somos la generación de los FOROS, no sólo los de internet, sino el Forum de Barcelona, el Foro Antiglobalización, el Forum de Río de Janeiro, el Foro de Ermua, el Foro de la familia, etc.; cada foro viene acompañado de su respectivo ESPÍRITU: el espíritu de Ermua, el espíritu de Río,...
Somos la generación que piensa que El Señor de los Anillos es la gran obra de la literatura universal; que exige la apertura de un museo de arte contemporáneo en cada esquina sin llegar a poner un pie en ninguno de ellos; que sabe que existe el cine español gracias a que Almodóvar y Amenábar ganan algún Oscar; que sobrevalora la arquitectura-espectáculo de Calatrava y Gehry mientras se conforma con vulgares adosados en las afueras; que piensa que la Estética sólo se practica en clínicas y que el diseño es cosa de interiorismo, y de gays...
Somos la generación que aún no se ha hipotecado, porque no puede, pero que se ve viviendo en pisos de 30 metros cuadrados a precios de infarto; preocupada por el paro y la inmigración; cansada de la clase política; cansada de la falta de clase de los políticos; cansada de la política de las clases,...
Somos la generación de las carreras técnicas, del botellón, de las becas Erasmus, de los matrimonios homosexuales, del Inter-raíl, del laicismo, del RED BULL, de la moneda única EURO, de la píldora del día después, del tratado de Amsterdam, de los piercings y los tatuajes, de la ley anti-tabaco, de la fórmula 1, de las compañías aéreas de bajo coste,...
Y mucho más...
Sin duda, es difícil hacer un análisis así cuando se está involucrado en el problema a analizar, pero es muy sano revisar las cuestiones que nos afectan de forma distinta que a las generaciones pasadas o venideras. El panorama social cambia cada vez más rápido, el tiempo se estrecha, las mentes también.
En este maremágnum es difícil salir medio bien, ¿no?
No es sencillo para mí definir mis gustos literarios. No tengo un género preferido, ni un autor modelo que se haya convertido en mi ídolo. Puedo leer casi cualquier cosa que caiga en mis manos, desde un folleto de los Testigos de Jehová (aunque no se puedan considerar literatura, a veces superan ciertos relatos de ciencia ficción) hasta el ensayo filosófico más rebuscado. Sí, puedo leerlo; el problema viene cuando tengo que digerirlo. Mi estómago se ha vuelto delicado y cierta clase de libros me producen úlcera, a veces verdaderas náuseas. Y más aún, no sólo su lectura me resulta indigesta, también los comentarios recibidos de sus fanáticos lectores.
Percibí estos problemas estomacales cuando el fenómeno "Señor de los Anillos" resurgió con más fuerza. Dicho libro ha formado parte de la biblioteca familiar desde mi infancia, allá por los ochenta, cuando Tolkien era un escritor conocido, pero no idolatrado hasta la saciedad, y su obra no poblaba aún los tableros de rol. Mi hermana se hizo con El Hobbit y el Silmarillion, y me recomendó que empezara por la lectura de El Hobbit. Así lo hice, y el resultado fue una gran decepción. Ante las opiniones de que El Señor de los Anillos poseía toda la complejidad que le faltaba a su hermano menor, inicié la lectura de éste. No pude resistirlo mucho tiempo y lo abandoné, con la sensación de encontrarme ante un truño considerable. Con el fervor despertado hace unos años, retomé de nuevo su lectura, con la esperanza de que mi aparato digestivo, una vez superada la lactancia, pudiera soportar su pesadez. Sobrevaloré mi estómago y desarrollé una profunda aprensión a este tipo de libros. Debo de ser un bicho raro, ya que la opinión general circula más por estos campos:
...Otros dicen que sus obras nos enseñan el significado de las cosas importantes: el deber, la lealtad, la amistad, el amor, la naturaleza, el arte, la mortalidad y, siempre en primer lugar, la esperanza. Para otros, Tolkien consiguió que el hombre moderno volviera a creer en mitos, en dioses, en héroes, en gestas nobles y heroicas que en nuestro mundo gris no sabemos encontrar...
...Y ahora, acabo de terminar de leerlo. Fue más o menos por la página 200 cuando me empecé a dar cuenta. Y la sospecha se fue reafirmando página a página y así hasta el final, después de ser testigo de innumerables prodigios: ¡EL SEÑOR DE LOS ANILLOS es el mejor libro que he leído JAMAS. Es un prodigio, un portento, es el libro de libros...!
¡Dios mío! ¡El libro de los libros! ¿Y yo que pensaba que eso era la Biblia? ¡El mejor libro que he leido...! A lo mejor esta gente tiene que empezar a leer buenos libros para notar la diferencia.
Acto seguido a mi primera crisis estomacal, comenzaron los fenómenos Los Pilares de la Tierra, El Ocho, El Código Da Vinci, y compañía. Dado que Los Pilares de la Tierra trata sobre la construcción de una catedral, me pareció que su lectura podía resultarme interesante y complementaria para mis estudios. ¡Qué error! A las cien páginas del libro me preguntaba cuándo empezaría la historia. Hice una lectura diagonal y deduje que nunca. Sólo se trataba de un montón de papel impreso con simples palabras que narraban...¡nada!
Este último verano sufrí los acosos de mis freakies (o frikis, según se prefiera) para convencerme de la lectura de Dune, al mismo tiempo que pretendían mi participación en sus diversiones. Espero que mi rotunda negación no fuera tomada como una ofensa. Mi respuesta siempre era la misma: lo siento, pero con la cantidad de cosas interesantes que tengo por hacer, perder el tiempo jugando al Muskins (o como se llame) me parece poco ético. Va contra mis principios. Claro que, yo también podía haberme sentido insultada al recibir no pocas veces el apelativo de friki, que según su propia definición viene a ser:
Todos los enajenados por los hobbies juveniles. Equivalente a Otaku en occidente. Fan obsesivo de algo, que tiene todo lo posible de su serie favorita y que vive por y para ella. Los hay de todos los tipos, pero se los suele asociar con series de ciencia ficción, rol o Manga. Es un término con connotaciones negativas.
Una vez en Alemania y superada la amenaza friki que pretendía llevarme al lado oscuro, descubrí que la basura literaria me perseguiría siempre, allá donde fuera. Mi querido Andreas también pretende inocularme su virus, en este caso llamado Terry Pratchett y su "fantástico" Mundodisco.
Pero vamos a ver:
¿Qué tiene de malo leer algo que no sea ciencia ficción o fantasía?
¿El realismo es demasiado duro para nuestras tiernas mentes?
¿Para escribir bien hay que inventarse mundos?
¿No nos basta con el que tenemos?
No estoy en contra de estos géneros imaginativos, todo lo contrario. Pero sí estoy en contra de que sea lo único que se lee hoy en día. Para poder apreciar una buena novela de ciencia ficción, hay que conocer mucho el mundo en el que se vive, y las novelas realistas nos dan una oportunidad única para conocer la condición humana.
Los libros de fantasía y de ciencia ficción, los best-sellers, son a nuestros días lo que los libros de caballería fueron a los tiempos de Cervantes. Hagamos como él y prendamos una gran hoguera con ellos. Promovamos el gusto por la lectura de calidad, por la buena literatura.