Friday, November 18, 2005

Ideas subyacentes: lo que se oculta tras un comportamiento.


Justo antes de venirme a Alemania pasé unos días en casa de mis padres y tuve uno de esos momentos de normalidad ficticia. Mi intención era poder explicarles cuáles eran mis planes para el viaje y los auténticos motivos que me llevaban a realizarlo, pero en lugar de eso mi madre me pidió que le ayudara a elegir un libro del catálogo de Círculo de Lectores. Era muy importante, muy urgente, porque tenía que hacer el pedido ya y no había tenido tiempo para elegir. Mi madre me estaba haciendo un favor, es un privilegio elegir el libro del mes. Como buena hija que intento ser, estudié profundamente el dichoso catálogo (aprovecho para decir que Círculo de Lectores ha perdido todo criterio de calidad: los libros buenos son muy caros y el resto es basura comercial, pero más cara que en las librerías), encontrando sólo un par de libros que tenían buena pinta y presentaban buena relación calidad/precio. Uno era de poesía, escrito por una mujer, creo que era rusa, y el otro era un ensayo sobre los valores fundamentales de la moderna sociedad alemana. Está claro cuál podía interesarme a mí..., sólo costaba 14 euros y me pareció el momento adecuado para agenciarme un libro interesante y que lo pagara mi madre. Sin mucha convicción, me preguntó de qué trataba. En la breve reseña que aparecía bajo la foto de la portada pude leer cómo el autor relacionaba la cultura del deporte, la preocupación por una dieta sana (muchas veces vegetariana), la obsesión por los temas ecológicos y el reciclaje, la eficacia en el trabajo, la puntualidad -¡ya estamos otra vez!- con algunas de los principios impuestos por el nazismo. A mí me parecía un tema apasionante, pero a mi madre no le gusta que me interese por temas políticos tan controvertidos... y no me compró el libro. Con la cabeza que tengo, tampoco recuerdo el título ni el autor...

Quiero saber si las cualidades de esta sociedad que tanto me fascinan provienen una ideología nazi, si son los retazos de una sociedad que eligió a Hitler democráticamente, o si, por el contrario, son características propias del país y que el nazismo tomó como elementos diferenciadores de la raza aria y, por tanto, discriminadores del resto.

Por cierto, he estado leyendo algunos argumentos nazis sobre la superioridad de la raza aria que se merecen un post. Próximamente...

2 comments:

Ruben said...

La manera de ser de los alemanes, su apasionante curiosidad por todo lo cultural, la puntualidad, el orden extremo y la rotunda lógica con la que todo es aplicado es algo inherente al pueblo alemán, no ha sido fruto de la ideología nazi. Pero desde mi punto de vista, esa ideología, así como todos sus resultados, no podía haberse dado en otro lugar que no fuera Alemanía en gran parte por ese modo de ser.

Coca said...

Estoy de acuerdo solo en parte. Respecto a su "apasionante curiosidad por todo lo cultural", tengo que decirte que es una vision idealizada de la sociedad alemana. Estoy pensando crear un post sobre la incultura que se respira, incluso en el entorno universitario.

Por otra parte, mis dudas son sobre la huella que ha podido dejar el nazismo en la sociedad actual, una huella encubierta, pero latente.

Ademas, en contraposicion a esa sociedad ultra-civilizada que describes, tambien hay que recordar la Alemania de la cerveza, el futbol, los disturbios callejeros,... Esto se percibe perfectamente cualquier sabado por la tarde: los trenes se retrasan, el metro es un caos, los letreros luminosos dan informaciones incorrectas, la calle huele a alcohol... Se ven tropas de policias antidisturbios armados hasta las orejas (ellos si son altos, rubios, atleticos, frios, muy arios, me dan miedo...), que observan atentamente el tropel de hinchas del Hamburg (especialmente cuando juega contra el Werder Bremen), que son gordos, barbudos, borrachos, muy barbaros, y tambien me dan miedo...