Thursday, January 25, 2007

¡Ey, Madrigal desde el aire!



¡Ey, la ciencia avanza que es una barbaridad!

Ahora el Google Earth tiene actualizado Valladolid, Segovia, Salamanca, Ávila... ¡Y se ve mi pueblo! Vale, no se ve perfecto, pero algo es algo. Las últimas fotos aéreas que había encontrado eran un poco viejas y no se veían las pequeñas ampliaciones que ha sufrido el casco.



Lo que me sorprende es el color gris-marrón pálido que tienen las tierras, que normalmente tienen un color marrón rojizo (cuando están aradas) debido a su alto nivel en arcillas, o amarillentas debido al cultivo de cereal. No sé por qué se verán así. Parece que estamos en medio de la arena, y nada más lejos de realidad...




7 comments:

Isis said...

Hola, guapa. Hace mucho que no te visitaba pero veo que sigues ahí. Nunca he tenido claro el porqué pero si tú lo tienes claro es suficiente. Tu tierra sigue en tu cabeza y en tu espacio y yo y otros lo disfrutamos. Te deseo todo felicidad donde estés y que sigas haciendo Patria, pequeña o grande, pero tu Patria, aunque seas ciudadana del mundo; como yo desde aquí
Hasta otro ratito y a ver si me visitas y me cuentas algo de tua yo Julia

Coca said...

Haciendo patria... No sé si me dedico a hacer patria desde este blog. Yo diría más bien que no, pero es inevitable acordarse de vez en cuando de los lugares que nos han dejado huella.

Agradezco tu comentario y prometo visitar tu espacio, por allí nos vemos.

Ciao, Julia!

Eloise said...

Ja,ja,ja... No, no es hacer patria, de hecho creo que somos bastantes los que salimos huyendo de ese pequeño pueblo circular en medio de la nada, que es como un símil perfecto de lo que es el mundo: algo redondo, cerrado, en el que cuatro personitas, como hormigas, se desenvuelven, metiéndose las unas con las otras, con pequeños y grandes dramas cotidianos... Madrigal es como el mundo, y cuanto más sales, más viajas y más ves, más te das cuenta de que siempre puedes encontrar un parecido con algo o alguien del pueblo...

Me da un poco de pena, porque el planeta se me queda pequeño y no hay de momento otro lugar a donde ir. Tenemos que aguantarnos con este Madrigal grande, y sus gentes con sus conflictos. La aldea global, un pueblecito amurallado, cercado de espacio, del que no se puede escapar.

De todos modos, muchas generaciones de nuestros antepasados han vivido allí, en ese granito de arena con casas y tierras de cultivo áridas. Parece que sus existencias han sido pequeñas, que no han importado y que no han trascendido, pero que nadie se engañe: hasta reyes y papas y famosos vuelven al polvo, todos somos pequeñitos. Si no, que se busquen con el Google Earth, a ver si se encuentran.

Eloise said...

Ja,ja,ja... No, no es hacer patria, de hecho creo que somos bastantes los que salimos huyendo de ese pequeño pueblo circular en medio de la nada, que es como un símil perfecto de lo que es el mundo: algo redondo, cerrado, en el que cuatro personitas, como hormigas, se desenvuelven, metiéndose las unas con las otras, con pequeños y grandes dramas cotidianos... Madrigal es como el mundo, y cuanto más sales, más viajas y más ves, más te das cuenta de que siempre puedes encontrar un parecido con algo o alguien del pueblo...

Me da un poco de pena, porque el planeta se me queda pequeño y no hay de momento otro lugar a donde ir. Tenemos que aguantarnos con este Madrigal grande, y sus gentes con sus conflictos. La aldea global, un pueblecito amurallado, cercado de espacio, del que no se puede escapar.

De todos modos, muchas generaciones de nuestros antepasados han vivido allí, en ese granito de arena con casas y tierras de cultivo áridas. Parece que sus existencias han sido pequeñas, que no han importado y que no han trascendido, pero que nadie se engañe: hasta reyes y papas y famosos vuelven al polvo, todos somos pequeñitos. Si no, que se busquen con el Google Earth, a ver si se encuentran.

Eloise said...

Ja,ja,ja... No, no es hacer patria, de hecho creo que somos bastantes los que salimos huyendo de ese pequeño pueblo circular en medio de la nada, que es como un símil perfecto de lo que es el mundo: algo redondo, cerrado, en el que cuatro personitas, como hormigas, se desenvuelven, metiéndose las unas con las otras, con pequeños y grandes dramas cotidianos... Madrigal es como el mundo, y cuanto más sales, más viajas y más ves, más te das cuenta de que siempre puedes encontrar un parecido con algo o alguien del pueblo...

Me da un poco de pena, porque el planeta se me queda pequeño y no hay de momento otro lugar a donde ir. Tenemos que aguantarnos con este Madrigal grande, y sus gentes con sus conflictos. La aldea global, un pueblecito amurallado, cercado de espacio, del que no se puede escapar.

De todos modos, muchas generaciones de nuestros antepasados han vivido allí, en ese granito de arena con casas y tierras de cultivo áridas. Parece que sus existencias han sido pequeñas, que no han importado y que no han trascendido, pero que nadie se engañe: hasta reyes y papas y famosos vuelven al polvo, todos somos pequeñitos. Si no, que se busquen con el Google Earth, a ver si se encuentran.

Eloise said...

Ja,ja,ja... No, no es hacer patria, de hecho creo que somos bastantes los que salimos huyendo de ese pequeño pueblo circular en medio de la nada, que es como un símil perfecto de lo que es el mundo: algo redondo, cerrado, en el que cuatro personitas, como hormigas, se desenvuelven, metiéndose las unas con las otras, con pequeños y grandes dramas cotidianos... Madrigal es como el mundo, y cuanto más sales, más viajas y más ves, más te das cuenta de que siempre puedes encontrar un parecido con algo o alguien del pueblo...

Me da un poco de pena, porque el planeta se me queda pequeño y no hay de momento otro lugar a donde ir. Tenemos que aguantarnos con este Madrigal grande, y sus gentes con sus conflictos. La aldea global, un pueblecito amurallado, cercado de espacio, del que no se puede escapar.

De todos modos, muchas generaciones de nuestros antepasados han vivido allí, en ese granito de arena con casas y tierras de cultivo áridas. Parece que sus existencias han sido pequeñas, que no han importado y que no han trascendido, pero que nadie se engañe: hasta reyes y papas y famosos vuelven al polvo, todos somos pequeñitos. Si no, que se busquen con el Google Earth, a ver si se encuentran.

Eloise said...

Ja,ja,ja... No, no es hacer patria, de hecho creo que somos bastantes los que salimos huyendo de ese pequeño pueblo circular en medio de la nada, que es como un símil perfecto de lo que es el mundo: algo redondo, cerrado, en el que cuatro personitas, como hormigas, se desenvuelven, metiéndose las unas con las otras, con pequeños y grandes dramas cotidianos... Madrigal es como el mundo, y cuanto más sales, más viajas y más ves, más te das cuenta de que siempre puedes encontrar un parecido con algo o alguien del pueblo...

Me da un poco de pena, porque el planeta se me queda pequeño y no hay de momento otro lugar a donde ir. Tenemos que aguantarnos con este Madrigal grande, y sus gentes con sus conflictos. La aldea global, un pueblecito amurallado, cercado de espacio, del que no se puede escapar.

De todos modos, muchas generaciones de nuestros antepasados han vivido allí, en ese granito de arena con casas y tierras de cultivo áridas. Parece que sus existencias han sido pequeñas, que no han importado y que no han trascendido, pero que nadie se engañe: hasta reyes y papas y famosos vuelven al polvo, todos somos pequeñitos. Si no, que se busquen con el Google Earth, a ver si se encuentran.